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Entrevista a Rafa Méndez: «Mimi (Lola Índigo) era muy cría, muy pava y muy despistada, pero ahora, es todo lo contrario» (Exclusiva)

Rafa Méndez es un coreógrafo y bailarín español conocido por ser uno de los profesores de ‘Fama, ¡a bailar!’ que más polémicas trajo. Ha tenido una larga trayectoria profesional, colaborando en muchos proyectos y protagonizando videoclips y giras musicales, como bailarín, con artistas como Eric Prydz, Emma Bunton o Sophie Ellis Bextor. También, ha sido coreógrafo en la MTV Internacional, de Rebeka Brown y Paris Hilton.

Después de un tiempo en Italia, regresó a España para ser profesor de ‘Fama, ¡a bailar!’, un programa hecho a su medida. A partir de entonces, trabajó en algunos programas de televisión. Actualmente, dirige una escuela de baile en Parla, trabaja en eventos privados, e inicia un nuevo espectáculo: ‘Canarias, no solo plátanos’.

En esta entrevista, en exclusiva, Rafa me cuenta curiosidades de su época en ‘Fama’, su actual relación con Lola Índigo (después de su: “Eres un estorbo para mi vista. Eres un cuadro. Chao”), el porqué rechazó trabajar con Mariah Carey, y qué se podrá ver en su nuevo espectáculo: ‘Canarias, no solo plátanos’.

Los próximos 9 y 10 de marzo te podremos ver en ‘Canarias, no solo plátanos’ en el Teatro Nuevo Apolo de Madrid. ¿Qué podremos ver en este espectáculo?

Vais a poder ver una sesión de danza, formada por un equipo de actores y cantantes, donde defendemos el producto Canario. No de forma reivindicativa ni nada nacionalista, sino como un impacto. Un canto a la vida, a la libertad, y sobre todo porque en Canarias no hay solo plátanos, 25 grados y playa…hay mucho más. Vamos a ver un talento impresionante.

¿Con qué intención nació ‘Canarias, no solo plátanos’?

Nace con la idea de que yo estoy a caballo entre Tenerife y Madrid y, de repente, cuando iba a Tenerife, la que considero mi tierra, veía a chavales jóvenes bailando en la calle, Break dance, o gente que se había formado pero sin tener dónde ir. Gente muy joven que se encuentra con limitaciones laborales tremendas. Y un día me dije: ya que estoy para arriba y para abajo, porqué no me planteo crear algo y fomentar trabajo. En vez de ponerme en contra y hablar, lo que hice fue realizarme y ofrecer trabajo…y así nace ‘Canarias, no solo plátanos’, por la necesidad de crear trabajo para los jóvenes que no tienen allí.

Si hay algo que es esencial saber antes de ir al teatro es saber la historia que cuenta cada espectáculo, ¿podrías hacer una breve sinopsis?

Es un canto a la libertad. Para mí, en cuatro palabras, ‘Canarias, no solo plátanos’ es libertad, expresión, pasión y bestialidad.

¿Qué tiene de especial o qué diferencia marca en comparación con otros espectáculos?

Esta es mi segunda experiencia en el teatro como director. Siempre he valorado mucho la caja negra. Es decir, evidentemente, musicales como ‘El Rey León’ o en cualquier otro similar no va a haber caja negra, sino que tiene que haber una gran producción. Para mí, el teatro es la caja negra italiana, la famosa caja negra que es: nada. Solo prima el talento y, justo aquí, veremos eso. Una caja negra donde un bailarín puede estar, con su físico, siendo una bestia sin la necesidad de estar acompañado de nada, sino de su propio cuerpo y talento. Y, por supuesto, lo que prima es una gran iluminación y una música brutal. Eso es lo que destaco de lo que se podrá ver. No hay adornos, solo el talento. Para mí, al menos, eso es el teatro real.

¿La obra está formada totalmente formada por artistas canarios?

Sí, todo tiene que ser canario. Son 5 bailarines, 2 cantantes, y 1 actor. Este último tiene un texto de Antonia San Juan que, generosamente, me lo cedió. El actor es protagonista de la serie ‘Hierro’, que está funcionando muy bien. Y, a modo de monólogo, con este texto maravilloso de Antonia sobre la situación canaria, es el hilo conductor con el que ya se entiende absolutamente todo, acompañado de los cinco bailarines y los dos cantantes. Es como un mini musical, pero a lo moderno, no de “pajaritos a volar” — ­­de forma metafórica y sin menospreciar a nadie —, pero un poco más intenso.

En 2010, siendo profesor de ‘Fama Revolution’, echaste a Mimi Doblas, más conocida actualmente como Lola Índigo, de clase diciéndole: “Eres un estorbo para mi vista. Eres un cuadro. Chao”. ¿Qué piensas respecto a ella de cuando participó en su primer concurso y qué piensas de ella ahora?

Quiero resaltar que jamás en la vida, cuando he estado en televisión, le he dicho a nadie que no se dedique a algo. Más que nada porque no tengo el poder, ni soy nadie para hacerlo. Yo a Mimi, en ese momento, le dije que se fuera de clase por la situación de ese momento. Mucha gente me dice: “mira donde está ahora”. Es algo absurdo, pero se entiende, porque la gente no sabe el día a día de cada uno. Al fin y al cabo, es un momento televisivo de impacto, pero no tiene un día a día y la gente no puede ver el resto. Me hace gracia porque me lo han preguntado varias veces, pero yo me lo tomo a risa.

En el momento, Mimi era muy cría, muy pava y muy despistada…por eso le eché, porque estaba muy desconcentrada. Pero, ahora, es todo lo contrario. Está muy concentrada en su carrera y en lo que hace, y yo me alegro enormemente por ella. Esta es la única diferencia entre aquel momento y en la actualidad, seguramente sea por la edad. Aunque no solo con ella, porque tú, ahora, conoces a Mimi, pero hay muchos concursantes de ‘Fama’ que están despuntando. Pero, en el caso de ella, que está siendo más conocida y dando el ‘pelotazo’, lo único que puedo estar es feliz.

¿Seguís manteniendo el contacto?

Por supuesto, es amiga. De hecho, el día anterior de irse a Barcelona, porque entraba a ‘Operación Triunfo’, ella vino a mi casa y nos comimos una pizza. Y, cuando salió, ella estaba un poco triste y yo trataba de tranquilizarle diciéndole que todo iba a ir bien. Ella me explicaba todo los proyectos que tenía en mente, pero eran casi imposibles que se realizaran en aquel momento…y, de repente, todo eso se materializó y mira ahora. Así que, por supuesto, seguimos estando en contacto.

También, hay otro chico que concursó en la segunda edición de ‘Fama’, Cisco, que ahora está en TVE, en la serie ‘Acacias 38’ (Rafa es muy malo para recordar los nombres). Y le dije: “¿Tú sabes lo que es una caca? Pues tu cara es una caca, porque no dice nada”. Fue también una frase épica. Y, ahora le veo en TVE, con un papel fijo, y yo estoy feliz. Nos llevamos genial.

En varias ocasiones, en televisión, se te había escuchado utilizar conceptos muy peculiares como “eres un ñu”, “¿usted tiene energy o no tiene energy?” y otros que han aparecido en la pregunta anterior. ¿Utilizas ese vocabulario en tu día a día o era una herramienta que utilizabas para hacer televisión?

No, no. Es un vocabulario que se utiliza entre grupos en el mundo del baile. Yo vivía en el extranjero, y “amazing” y “energy” es algo que se utilizaba al acabar la clase o cuando pasaba algo guay. Es algo real que pasa en clase y viene de ahí. Es como una coletilla, como el que dice “mola mazo”. Ahora, de forma simpática, “amazing” está cogiendo, incluso, fuerza en España. Pero no lo digo en mi día a día, únicamente cuando estoy en clase. Es una jerga muy de bailarines. Y en aquel momento, cuando veía que funcionaba, lo decía de forma más insistente y, si te soy honesto, funcionaba. Forma parte de mi personaje, de mí. Pero no voy por la calle diciendo “amazing”. Eso sí, compañeros de la profesión o que estuvieron conmigo en ‘Fama’ lo dicen, y yo me río y también lo digo. Ahora, todas van con el “mood” y otras palabras anglosajonas, y me hace mucha gracia.

¿Qué recuerdos tienes de tu época en ‘Fama, ¡a bailar!’?

Fue maravilloso. ‘Fama’, para mí, después de haber trabajado tantos años en el extranjero, volver a mi país sabiendo que iba a haber este tipo de programas…sabía que este programa era para mí. Yo soy así, cuando quiero algo, lo quiero y lo consigo, afortunadamente. Cuando tú haces algo que tiene tanto éxito y se convierte en un fenómeno, es agua bendita. Aunque sí es verdad que, con el paso del tiempo, soy una persona que lo dejo ahí, lo viví y ya está. No me quedo anclado en eso. Pero estoy muy agradecido a la productora Zeppelin y a la propia directora del casting, Marta Moure, que me dijo que esto era para mí, y yo le miré y le dije: esto es para mí.

¿Y cambiarías algo de aquella época?

El histrionismo, sin duda. Soy muy pasional y, cuando ahora veo los vídeos, al cabo del tiempo, lo único que me molesta a mi mismo es el histrionismo. No me gusta verme gritar. El griterío no me mola. Pero el resto sí me gusta, me divierte. Pero, como te decía, en un concepto de diálogo yo decía cuatro locuras, pero luego, decía: “tío, tú puedes”, y eso en la tele no se ponía. En las últimas ediciones sí, pero en las primeras me ponían de “malo, malote”. Pero lo asumía, es parte de mí.

¿Crees que bailar es un talento innato o hasta el más “patoso” puede aprender?

Pues mira, imparto clases en Parla, donde tengo muchísimos alumnos y soy director de una academia maravillosa. Me he dado cuenta que yo nací para bailar, ¿pero se nace o se hace? Yo he tenido alumnos de ambas. He tenido alumnos que son malísimos, pero la constancia y las ganas son tan grandes, que se han convertido en grandes bailarines. Aunque es verdad que el “feeling” y la energía especial que uno tiene innata, eso no se consigue.

¿Alguna vez has rechazado trabajar con algún artista?

Pues mira, sí. Aunque es una cosa que lo digo poco, porque soy una persona a la que le cuesta contar estas cosas. Pero rechacé trabajar con Mariah Carey. En esa época trabajaba en Italia y tenía mi agencia de bailarines en Londres, y me dijo mi representante que estaban buscando bailarines por vídeo y lo mandé. Y el coreógrafo me escogió a mí entre muchísimos, el único de Europa, porque traía bailarines americanos. Era para un especial en Disneyland París. En aquel momento, yo era medio conocido en Italia y tenía un evento cerrado para ese día. Entonces, mi representante me llamó y me puse muy feliz, pero me dijo que tenía que buscarme un hotel y el vuelo, y yo dije: ¿cómo?…esto es una cosa que pasa mucho y la gente no sabe lo mal pagados que están los bailarines. En este caso por esta mujer, que no es ella, sino su equipo, o lo que sea. Dicen: le va a encantar estar con Mariah Carey, y eso pasa mucho. Sigue pasando ahora, y en muchas profesiones. Y yo, como era conocido y tenía un trabajo bien pagado, lo decidí así. Aunque con el tiempo me he ido arrepintiendo, porque no viene mal para el currículum. Pero es eso, tenía otro trabajo que me pagaban mejor y me sentí humillado y dije que no a un trabajo con Mariah Carey. Eso fue con 27 años, era una persona que no hacía cosas si no me pagaban bien y, de hecho, lo sigo haciendo ahora como director y coreógrafo, si no me pagan a mí o a mis bailarines como corresponde.

Y para acabar, ¿en qué proyectos te podremos ver próximamente?

Ahora, en ‘CANARIAS, NO SOLO PLÁTANOS’, en mayúscula. Este espectáculo es una de las mejores cosas que he hecho en mi vida, sin quitar lo que he hecho antes. Pero el teatro me gusta muchísimo. Me encanta la televisión, pero hay cosas que priman y uno no tiene que estar en la ‘tele’ haciendo lo que no le conviene por el simple hecho de estar…yo no me monto en un coche de producción para ir a un programa que no tenga nada que ver con lo mío. Eso sí, me encanta la televisión y ojalá llegue algo “guay”. Pero si no llega, ya lo viví. Esto, artísticamente, es lo que hago, y este país es pequeño, y por tanto, hay pocas producciones. Pero, sin escupir al aire, no hago cosas que no tengan nada que ver con lo artístico. Así que continúo en la dirección de mi escuela, con mi teatro y con eventos privados, como director artístico y coreógrafo. Eso es lo que me hace tan feliz. Pero es eso, ahora lo más importante es ‘Canarias, no solo plátanos’ y girar por toda España, por supuesto.

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